Nerka za Baner: una segunda vida para los roll-ups
Roll-ups que ya no se utilizaban, convertidos en objetos cotidianos.

Del almacén al uso cotidiano
Bajo el nombre «Nerka za Baner» —una riñonera por un banner—, la Fundación Bespoke anunció una iniciativa para dar una segunda vida a los roll-ups que ya no se utilizaban. Los materiales acumulados en los almacenes debían volver a usarse como accesorios prácticos para la oficina y la vida cotidiana.
La Fundación, junto con una entidad colaboradora, recogía los roll-ups en desuso y los transformaba en nuevos objetos.
¿En qué podía convertirse un banner?
Entre los productos elaborados se encontraban:
- riñoneras;
- mochilas para la playa;
- fundas para ordenadores portátiles;
- estuches escolares;
- otros accesorios prácticos para la oficina y la vida cotidiana.
La idea mostraba cómo un material puede encontrar un nuevo uso después de cumplir su función publicitaria.
Una segunda vida para los materiales y apoyo a las personas
La iniciativa también tenía una dimensión social. El taller de confección empleaba a personas en riesgo de exclusión social.





